
El juego se torno de ida y vuelta pero muy entorpecido (de lado y lado) por lo pozos de agua que habían en distintos sectores del campo y que desviaban la trayectoria del balón o lo frenaban. Además de esto, todos los ataques del Caracas eran tapados magistralmente por el portero del Estrella Roja, Gustavo Pérez, quien fue sin duda el héroe del equipo de casa. Luego vino una jugada por el centro del campo donde el Lobito Guerra le pasa un balón elevado a Ronald Vargas pero al bajarla le toca la mano e invalida el gol que había disparado. El Caracas no lograba definir sino hasta que una entrada de Rentería por el costado vence la defensa y le sirve el balón al Lobito Guerra quien sentencia el primer gol.
Luego una plancha de Omar Mora sobre Leonel Vielma, que era para tarjeta amarilla, fue interpretada como roja directa para el arbitro merideño expulsando al cívico-militar, acción con la que se cierra el primer tiempo.
En el segundo tiempo, el Caracas comenzó el juego con agresividad y atacando hasta el punto en que se produce una entrada de Rentería (muy parecida al del primer tiempo) por el costado derecho, disparando el centro, que pega en un defensor del Estrella Roja y le cae a Ronald Vargas que sin dejarla caer dispara al arco y anota el gol, pero el arbitro merideño lo anulo erróneamente por supuesta posición adelantada; pero Vargas siempre se mantuvo en línea hasta que la tocó el defensor del Estrella Roja quien lo habilitó. Pocos minutos después se presento otra jugada interesante en que el Caracas casi anota pero el balón se fue por un lado del arco; a partir de ese punto el equipo se mostraba aletargado, con muchas imprecisiones, y con una confianza algo excesiva; el equipo dominaba el partido pero nunca terminaba de definir las acciones, y el empeño de jugar con toques cortos se veía interrumpido por los pozos de agua en el campo.
Luego a mitad del segundo tiempo, Ángel Rivera es expulsado de manera ilógica; éste fue atacado por detrás violentamente por un jugador del Estrella Roja, pero el “excelente” arbitro Ubencio Rangel le muestra la cartulina roja a Rivera porque supuestamente había escupido al jugador contrario, pero esa actitud fue INEXISTENTE; ésta expulsión llenó de impotencia a los jugadores del Caracas quienes se descontrolaron. Se empezaron a ver jugadores muy adelantados y unas salidas innecesarias por parte de Toyo que hacían que a más de un fanático se le viniera el corazón a la garganta. A 10 minutos del final, llego la acción más clara por parte del Estrella Roja producto de la desconcentración del Caracas y las malas salidas de Toyo, el juvenil Blanco hizo un disparo que sacó Vielma casi al final, salvando a los Avileños.
Conclusión: Tenemos un grave problema con el arbitraje en nuestro fútbol. Lamentablemente la mayoría de los árbitros de nuestro país suelen tener partidos garrafales como el del el Sr. Rangel el día de hoy. Tarjetas inexistentes, anulación de goles sin razón aparente, etc. Y no es porque el Caracas haya empatado hoy, sino porque ambos equipos se vieron afectados por la mala labor del árbitro, ya que la expulsión de Omar Mora fue injustificada. Lo negativo en todo este asunto, es que decisiones como éstas pueden ensuciar un partido, o crear un clima de conflicto entre ambos equipos. Y cuando estas cosas pasan en copas internacionales, nuestros árbitros dejan el nombre de Venezuela en mal lugar (como nuestro amigo Candelario Andarcia). Ojo en este aspecto, el desarrollo del fútbol nacional no es solo en el campo, es también en la estructura, logística, organización y el deporte como tal.
El Caracas pudo ganar el partido, pero su falta de definición y el estado del campo le hizo difícil la tarea, aunado a las decisiones ilógicas de Rangel, y la equivocación de Lucena, dieron como resultado que un inocente Estrella Roja lo sorprendiera con un empate. Afortunadamente no perdemos el liderato y la diferencia con el Anzoátegui se mantiene igual ya que empataron a 0 contra el Deportivo Táchira.






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