La Espera Continúa

(Imagen cortesía de lavinotinto.com)

En un juego aburrido, La Vinotinto perdió ayer ante la selección argentina por 2-0. El primer gol argentino llegó al minuto 15 cuando La Vinotinto jugaba mejor. Un balde de agua fría, ya que nosotros dominábamos el juego completamente. En un tiro libre cobrado por el casi-expulsado del Villarreal, el defensor Milito cabeceó absolutamente solo en un horroroso descuido de Cichero y José Manuel Rey.

La Vinotinto perdió por su falta de definición. Por calidad de juego, debimos haber ganado (al menos contando hasta el minuto 70). Varias oportunidades claras fueron desperdiciadas, especialmente una de Juan Arango que quedó prácticamente solo frente al pato.

Después del minuto 75 aproximadamente, es triste decir que La Vinotinto bajó los brazos, se perdió toda esperanza de descontar o empatar, y fue en este bajón que Argentina se vio mucho mas fuerte en su juego y estuvo a punto de hacer el marcador mucho más amplio. No merecían un marcador más amplio, no merecían ni el triunfo. Pero en este deporte los goles no se merecen, se hacen.

Es importante destacar la figura del encuentro, Andrés Rouga, quien se vio muchísimo mas motivado que cualquier otro jugador y su calidad de juego fue impecable. Fue él quien salvó varias oportunidades claras argentinas hacia el final del encuentro. Sencillamente la figura del partido para la Vinotinto.

Arango tuvo un juego muy regular. No podemos culpar a este jugador por la derrota, ya que Arango sigue siendo la figura de este equipo, y a pesar de no anotar goles, sigue dando buenos pases y creando oportunidades. En la oportunidad más clara del encuentro pareció que quiso hacer un gol bonito más que hacer el gol en si. Un error terrible… ¿un problema de ego tal vez?

Rosales jugó muy bien. Le dio un gran carácter ofensivo a La Vinotinto en el segundo tiempo. Entró por Vallenilla quien sigue decepcionando y perdiendo todo balón que toca. Alejandro “lobito” Guerra también se destacó en el segundo tiempo con muy buenas jugadas y un disparo al arco que pudo haber terminado mejor. Es importante recalcar la sangre fría de este muchacho, que juega sin temor absoluto, con una sorprende confianza ante los mejores equipos del mundo.

¿Qué se vio en el Pachencho Romero? Una Vinotinto ingenua pero llena de hambre y de ilusión contra una Argentina muy madura, con mucho conocimiento de este juego.

Una vez más, el problema principal fue NO SABER DEFINIR. La Vinotinto necesita urgentemente un delantero estrella que acompañe a Maldonado. Un delantero con confianza, que drible, que no tema disparar.

Por cierto, el Pachencho no se llenó. En realidad parecía estar 50% poblado. ¿Esto se lo atribuimos al precio aumentado de las entradas? ¿O al hecho de que se jugó en la ciudad de Maracaibo? ¿Lo hubiesen llenado en Pueblo Nuevo?

Dos juegos, 3 puntos, -1 en goles. Veremos como termina esta historia.
Compartir en Google Plus

0 comentarios:

Publicar un comentario