5 años de una noche monumental.


David De Pasquale (@Dave_51) - El 8 de marzo de 2007 es una fecha que, para los aficionados del Caracas FC y del futbol venezolano en general, marcó un hito. Este fue el día que los “Rojos del Ávila” hicieron tambalear Buenos Aires, pues habían derribado a uno de los grandes de América, River Plate, marcando en los registros la primera victoria de un equipo venezolano sobre uno argentino en territorio gaucho.

El partido se escenificó en el Estadio Monumental de Buenos Aires, en el marco de la 2da fecha del Grupo 6 de la Copa Libertadores 2007. Caracas enfrentaba su 4ta edición bajo el mando de Noel Sanvicente con una sombra de duda por parte del entorno del futbol venezolano, pues con el mencionado DT nunca había podido superar la 1ra ronda, atrayendo además las criticas de un sector que le tildaba de “ingenuo” al practicar un estilo de futbol “demasiado abierto” para un equipo criollo en una competencia internacional.

El cuerpo técnico y los jugadores estaban deseosos de demostrar que no necesariamente había que abandonar ese estilo de futbol vistoso que les caracterizaba para conseguir éxitos a nivel internacional, y la Copa Libertadores 2007 era una excelente oportunidad para hacerlo.

Caracas FC inició su andar en el torneo, venciendo en el Estadio Brigido Iriarte a la Liga Deportiva Universitaria de Quito, con marcador de 1 a 0. Era una buen resultado, pero lo que realmente determinaría si Caracas estaba preparado para jugar internacionalmente y estar a la altura de las exigencias, era dar la campanada en Buenos Aires ante River Plate.

Como era costumbre cada vez que un equipo venezolano pisaba tierras argentinas, la postura generalizada de la opinión pública local era de menosprecio, y aun mas si ese equipo debía enfrentar al todopoderoso conjunto "millonario", que bajo el mando de un histórico como Daniel Passarella, hizo honor a su mote, realizando la mayor inversión económica de esa temporada del fútbol argentino para fichajes, con miras a alzar el trofeo continental.

Así, con humildad y manteniendo un bajo perfil, Caracas se presentó en el Estadio Monumental, dispuesto a hacer historia, contando además con el apoyo de un pequeño grupo de la Barra que hizo el sacrificio de viajar hasta Buenos Aires para alentarlos.

Superando el miedo escénico de los primeros minutos, el “Rojo” jugó un espectacular primer tiempo, quizás uno de los mejores que se le haya visto a nivel internacional. Iván Velásquez fue el autor de un tanto anotado apenas a los 9 minutos del pitazo inicial, que comenzaría a encarrilarles hacia el camino de la victoria. Con un despliegue físico, táctico, y con una fluidez de juego que sorprendió a todos, pero sobre todo al equipo de casa. Pero lo que vendría no sería un lecho de rosas.

En la segunda mitad comenzó el “show” de Toyo. El veterano arquero tuvo la mejor noche de su carrera futbolística concentrada en esos 45 minutos de sufrimiento, tapando todo lo que parecía tener algún vestigio de peligro. El asedio de River fue constante, y los favores arbitrales a los locales ayudaron a inclinar la cancha hacía los venezolanos. El conjunto avileño en general daba muestras del desgaste realizado en la parte inicial, pero mantuvo la concentración y la personalidad en todo momento, y en algunos casos contó con la suerte para aguantar cuando parecía no poder más.

La victoria llegó como premio a la constancia, gracias a la fortaleza física y mental de los jugadores, y representando además una validación del estilo de juego inculcado por Noel Sanvicente. Este fue el primer aviso de un equipo que en el futuro daría muchas alegrías a nivel internacional para su afición.

Para River Plate la derrota representó una cachetada histórica que formó parte de una espiral descendente en la que estaban inmersos, con tácticas antideportivas de por medio (ver el Cucutazo), que le llevaría a la eliminación en la primera ronda de esa edición de la Copa Libertadores, y que pocos años después lo hizo caer hasta la 2da división de su país, donde permanece hoy.

De aquellos que lograron ese hito, hoy sólo dos jugadores siguen perteneciendo al Caracas FC: Franklin Lucena y Jaime Bustamante (Cedido actualmente al Zamora FC).

Hay momentos que se consideran definitorios para el destino y la personalidad de un club, quizás el 8 de marzo de 2007 no se considere como un punto de quiebre, pero definitivamente fue un ingrediente importante que ayudó a crear el fenómeno de masas que hoy en día es el Caracas FC. Esa es la huella imborrable que dejaron todos los involucrados, los que están y los que estuvieron.

A continuación la ficha técnica de ese partido:

Fecha: 8/3/2007.
Competición: Copa Libertadores de América.
Estadio: Monumental Antonio Vespucio Liberti. Buenos Aires, Argentina.
Arbitro: Pablo Pozo (Chile).

Goles: Iván Velásquez (CFC) 9’.

River Plate (0): Juan Pablo Carrizo; Paulo Ferrari (Andrés Ríos, 84'), Danilo Gerlo, Nelson Rivas, Eduardo Tuzzio, Diego Galván (Augusto Fernández, 46'), Oscar Ahumada, Fernando Belluschi, Víctor Zapata (Rubens Sambueza, 75'), Ernesto Farías y Marco Ruben. DT: Daniel Passarella.

Caracas FC (1): Javier Toyo; Leonel Vielma, José Manuel Rey, Oswaldo Vizcarrondo, Edder Pérez (Andrés Rouga, 66'); Luis Vera, Jorge Rojas, Alejandro Guerra, César González (Jaime Bustamante, 86'); Iván Velásquez (Franklin Lucena, 71') y Wilson Carpintero. DT: Noel Sanvicente.

Amonestados: Oscar Ahumada (RIV) (13'), Alejandro Guerra (CFC) (15'), Diego Galván (RIV) (44'), Edder Pérez (CFC) (46'), Oswaldo Vizcarrondo (CFC) (49'), Marco Ruben (RIV) (51'), Luis Vera (CFC) (62'), Fernando Belluschi (RIV) (90').

Video resumen del partido.

Editado de la señal originada por Fox Sports.


Reseña de Fox Sports Noticias.




Portadas de los diarios deportivos al día siguiente.




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